Capslim fue prohibido en México, pero en Puebla se comercializa libremente

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Pese a que la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) sacó del mercado mexicano desde 2008 el producto para bajar de peso Capslim, por “representar un riesgo para la salud”, y ordenó a todas las autoridades sanitarias del país retirarlo de las farmacias y tiendas donde lo vendían, en  Puebla opera una sucursal de la empresa que lo fabrica.

 

La dirección de Regulación y Fomento Sanitario de la Secretaría de Salud local (Ssa) ha tolerado la venta y distribución de este producto en la capital del estado, pues no ha clausurado a dicho establecimiento, que opera desde hace dos años en el bulevar Norte 2702. En julio de 2008 la Secretaría de Salud federal emitió una alerta sobre el riesgo del consumo de productos Capslim como pastillas o tes, debido a que se comprobó que  producían 162 reacciones adversas como diarreas, problemas renales, hipertensión arterial, daños en la piel y taquicardias y ordenó a las autoridades sanitarias a retirar del mercado todo el producto que encontrarán de dicha marca en las farmacias y centros de distribución.

Sin embargo, La Jornada de Oriente constató que, a dos años de que el gobierno federal ordenó su retiró, dichas cápsulas se siguen comercializando.

Se detectó en la capital del estado una sucursal Capslim México S.A de C.V donde se comercializa el producto para su venta al menudeo y hasta al mayoreo, incluso, en este centro se ofrece servicio a domicilio “sin costo”.

Esta reportera acudió al local ubicado en el bolevar Norte 2073–3 y 32 Poniente, colonia Nueva Aurora. En la entrada del comercio hay un anuncio publicitario grande donde se detalla los beneficios del consumo de los productos Capslim y se afirma que está “notificado ante la Secretaría de Salud, según el artículo 215”.

Según la vendedora, este es el único centro de distribución que existe en la ciudad. Refirió que tiene casi un año vendiendo el producto, y sostuvo “que no causa ningún daño a la salud, porque está laborado con productos 100 por ciento naturales”.

La empleada informó que el frasco de Capslim que contiene 30 pastillas tiene un costo de 350 pesos, pero su precio se reduce a 300 si se compran dos, mientras que la caja de té, que contiene 60 bolsitas, cuesta 200 pesos.

En el centro de venta se distribuyen volantes en donde se asegura que dichos productos reducen talla y peso, moldean y reafirman la figura, mejoran la digestión, ayudan a controlar el estreñimiento, colitis, gastritis, circulación; regula los niveles de glucosa, colesterol, triglicéridos; desinflama varices y hemorroides, y eliminan la celulitis.

La empresa Capslim de México SA de CV empezó a operar en el país en 2003, con la venta de polvo de salvado de trigo y linaza para la preparación de licuados. También comercializaba geles y tés. En 2005 introdujo las cápsulas al mercado.

En diciembre de 2007 se presentaron en México las primeras denuncias de ciudadanos que reportaron efectos adversos a la salud por consumir cápsulas o tabletas. La Cofepris comenzó una investigación sobre el contenido y encontró que el fabricante mintió a la autoridad sanitaria y a los usuarios.

La Secretaría de Salud federal descubrió a través de un análisis de laboratorio que los productos Capslim contienen “troncomin”, ingrediente “natural” para combatir la obesidad, pero, de acuerdo con la indagatoria de la comisión, en realidad están hechas con la planta Thevetia peruviana, clasificada en la farmacopea herbolaria como altamente tóxica, la cual produce efectos adversos sobre el corazón y causa una severa irritación gastrointestinal.

La comisión también detectó que el gel para masajes de la misma marca contiene éter etílico, sustancia prohibida en el país.

Respecto de los efectos adversos por el consumo de cápsulas y tabletas, la Cofepris señaló que causa diarrea, dolores de cabeza, problemas renales, vómito, hipertensión arterial, daños en la piel, alteraciones de la función hepática, entre otros. El 30 de junio de 2008 la Cofepris ordenó el retiro del mercado de todos los productos Capslim y ordenó a las autoridades sanitarias a proceder con el aseguramiento de todos los medicamentos asociados a esta marca, así como multar a las empresas responsables de su fabricación y distribución.

Hasta enero de 2009 la Secretaría de Salud federal reportó 472 notificaciones de reacciones adversas en personas que ingirieron el producto.

En su página de internet (http://www.capslimdemexico.com) la empresa ofrece a sus compradores diversos teléfonos a donde se puede llamar para obtener sus productos a cualquier estado de la República o con envíos desde Puebla, Distrito Federal, Guadalajara, Cuernavaca y Querétaro.

Fuente: lajornadadeoriente.com.mx